Desde la incorporación de empleados nuevos a la publicación de un blog, hay montones de procesos que repetimos a menudo. Pero en vez de empezar desde cero, puedes crear y guardar tus propias plantillas con Asana. Y si recién estás empezando prueba uno de los nuestros Primero, crea el proyecto para que tengas todos los pasos, fechas límite, dependencias y participantes que necesitas. Luego convierte tu proyecto en una plantilla.
Una vez que lo hagas, los permisos del proyecto cambiarán a "solo para comentar" para que puedas asegurarte de que nadie la vaya a editar. La próxima vez que necesites usarla, haz clic en el "botón +" y luego dirígete a la segunda pestaña de la página de plantillas donde aparece tu organización. También notarás que todas tus fechas límite se actualizarán en base a la fecha de inicio o de entrega de tu proyecto. ¡Bastante ingenioso!
Puedes acceder a las plantillas que creaste en Asana desde un mismo lugar, solo ve a la siguiente pestaña. Te ayudan a empezar con una estructura básica, tareas de ejemplo, campos personalizados ya integrados y consejos prácticos para ayudarte a usar la plantilla. Son fantásticas para cualquiera que recién esté comenzando. ¡No reinventes la rueda!
Comienza ya mismo con las plantillas de Asana.
Cualquier equipo puede explorar las plantillas ya preparadas para comenzar con el pie derecho en Asana. Vea todas las plantillas aquí: https://asana.com/templates
¿Tienes plantillas propias? Convierte ese proyecto en tu propia plantilla para que puedas dedicarte directamente al proyecto, sin tener que duplicar el trabajo de manera manual.
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